Comencemos por el final, por algunas de las palabras dichas por Rosario Fernández al cerrar este bloque de trabajo en torno a la Familia Carismática: “está la puerta abierta, la vida está esperando”. Estas podrían ser algunas de las palabras que concluyeran el trabajo de los días 27, 28, 29 y 30 de julio. Hemos abierto la puerta a la reflexión sobre la Familia Carismática y, después de la experiencia vivida estos días y en los últimos años, hemos podido constatar que, sí, la vida está esperando… y no queremos acallarla.

     Laicos Spínola, Fundación Spínola, Fundación Spínola Solidaria y Congregación éramos los cuatro grupos que estábamos convocados el día de santa Ana para merendar juntos y, después de una oración en la que sonó de manera especial “Un poco de luz, un poco de camino”, celebramos juntos la Eucaristía. La noche se nos llenó de la alegría propia de unos payasos muy especiales, los Payasos Spínola, que nos ayudaron como tantas veces han hecho a celebrar con fiesta, alegría y agradecimiento, el día del nacimiento de nuestra Congregación.

    El día 27 el Aula Capitular se hizo más grande, todo lo que hizo falta para acoger a los representantes que venían de Laicos Spínola, Fundación Spínola y Fundación Spínola Solidaria.  El comienzo del trabajo consistió en la presentación de los cuatro grupos. Necesitábamos conocernos un poco más. Necesitábamos saber más unos de otros. Y la riqueza fue grande.

      Laicos Spínola presentó su realidad en los distintos países del mundo y su evolución en los últimos años desde que comenzaron a intuir su vocación y la necesidad de darle cuerpo vinculados a la Congregación. Siguió Fundación Spínola (obra apostólica de la Congregación que comprende 15 centros en España) compartiendo su situación actual y sus apuestas por una educación transformadora. Para cerrar la mañana, la Fundación Spínola Solidaria (obra apostólica de la Congregación que responde a distintas necesidades educativas en lugares desfavorecidos) compartió con la Asamblea el camino recorrido desde que en el XIX Capítulo General se comenzara a gestar. Tras la comida, la Congregación contó los 137 años de vida a través de sus Superioras Generales y los aportes de cada sexenio. Concluimos la tarde con un diálogo en grupos mezclados sobre lo más valioso del día y las preguntas que pudiéramos tener.

      Los ecos del primer día nos dejaron emoción y la certeza de que nuestro carisma se extiende más allá de nuestros propios límites. Esto dio paso a la mañana del día 28: de la mano de Antonio Botana, hermano de La Salle, pudimos adentrarnos en la reflexión sobre Familia Carismática. Nos hizo un rico planteamiento, apoyado en la experiencia de su Congregación en los últimos 30 años: qué es una familia carismática y cuál es el camino para formarla. Nuestras preguntas y aportaciones enriquecieron la reflexión y continuaron despertando las pequeñas intuiciones que se abrían camino.

      Y así abrimos los días 29 y 30 donde se nos hizo un planteamiento de trabajo que quería ayudarnos a poner en relación la reflexión sobre Familia Carismática que había abierto Antonio Botana con nuestra realidad actual, con nosotros. En este trabajo llevado a cabo a través de diferentes agrupaciones por Instituciones o grupos mezclados, pensamos sobre cómo se ha ido encarnando nuestro carisma a lo largo de la historia y cómo, en este momento en el que más personas se aproximan a él sintiéndolo y nombrándolo como motor de su vocación, queremos que siga estando en el centro. Nos ha acompañado la intuición de que estamos abriendo la puerta a un proceso vocacional, un proceso de búsqueda conjunta largo, un proceso en el que la relación entre unos y otros es fundamental para ayudarnos a crecer en nuestra propia identidad y en la experiencia de Dios compartida.

     La mañana del 30 terminó con la celebración de la Eucaristía. Palabras y expresiones repetidas como “gracias”, “adelante”, “contamos unos con otros”… se repitieron y colorearon la experiencia interior: “gracias, Señor, este carisma regalado está en el centro de nuestras vidas y nuestros proyectos, ilumina y da sentido a la vida de muchas personas… Gracias, Señor, gracias por seguir alentando la Vida…”